Momentos como este: BRASIL 3 - PAÍSES BAJOS 2 USA 94
Un 9 de julio en Dallas se enfrentaban Brasil y Países Bajos en los cuartos de final del Mundial 94. Los 2 equipos iban como favoritos al torneo, pero Brasil estaba un punto por encima de los europeos. Con jugadores como Koeman, Bergkamp, Rijkaard y Overmars, los neerlandeses querían dar guerra a los tricampeones del mundo que tenían a la dupla Bebeto - Romario como gran arma.
Tras una primera parte con mucho respeto y alguna oportunidad aislada, sobre todo a balón parado, comenzó la segunda con más intensidad. Tras un error de Rijkaard, los sudamericanos lanzan un contragolpe donde la pareja de moda hace el primero y 10 minutos después, tras otro error defensivo, Bebeto hace el segundo, con una celebración recordada por todos.

Sin tiempo para respirar, en grandísimo Dennis Bergkamp acortaba distancias tras una empanada general brasileña en un saque de banda. Las oportunidades eran diversas, pero los naranjas apretaban más hasta que de un posible penalty para el empate, se pasa en la misma jugada a un córner que da origen al 2-2 con un cabezazo de Winter. El partido se puso bronco y a 9 minutos para el final, Branco fuerza un tiro libre a casi 30 metros que lanza y marca el mismo, con una folha seca a ras del suelo ayudado por el poste, que hizo el 3-2 final.
A pesar de tantos problemas, los brasileños consiguieron la victoria y los tulipanes, tras la buena imagen, les tocaba volver a casa. Brasil acabaría campeona.
Video del partido
Crónica del partido





El verdadero problema de Burrito, era y es el alcoholismo. Tras pasar varias veces por una clínica de desintoxicación y volver a recaer una vez tras otra, en una de sus vueltas al fútbol, en 2004 fichó por Newell´s, donde parecía que iba a vivir sus últimos años de fútbol y don Ariel volvió a resurgir de sus cenizas y se consagró como campeón del Apertura.




El Real Madrid, mordía menos que otros días y defendía peor que en las anteriores jornadas. Henry, Puyol y Messi, dejaron practicamente sentenciado el clásico antes del descanso. Casi todas las jugadas de ataque del Barça se volcaban por su banda izquierda, es decir, la derecha de la defensa merengue, donde los azulgranas hicieron lo que le vino en gana, cogiendo la espalda a Sergio Ramos, sin coberturas ni ayudas. El 4 madridista fue una de las claves del partido, pero en lo negativo. Realizó un partido totalmente lamentable, llegando tarde siempre, no eligiendo la opción correcta en ninguna jugada y así los 90 minutos. Todo esto a pesar de su asistencia y su gol. Sus compañeros tampoco dieron la talla, pero demostraron algo más que su lateral derecho. Heinze, Gago y Marcelo estuvieron a un nivel paupérrimo.
Aunque marcó primero el Madrid de nuevo, fue un espejismo y Henry inmediatamente después y Messi al rato, dejaron totalmente sentenciado al Madrid. Henry que hace tiempo que disfrutaba tanto en un terreno de juego ya que Sergio Ramos no le vio la cara en todo el partido pero si su número que veía cada vez que el galo le superaba. Iniesta y Xavi, estuvieron a su nivel, tan alto como en toda la temporada, repartiendo el juego a su antojo. Messi no intervino mucho, pero cuando tuvo de frente la portería marcó la diferencia. Piqué demostró que su juego está a la altura de este equipo, reivindicándose como el mejor defensa de la liga con una autoridad y con los conceptos defensivos demasiado desarrollados, características impropias de su juventud. El 3 culé remató su partidazo con el definitivo 2-6.